Mea Culpa: Nunca hubo equipo, no era el DT

La idea de La voz Azul es justamente esa, ser la voz de los que no tienen voz, es por eso, que abrimos otro espacio para los que los hinchas puedan expresarse, en esta oportunidad, les dejamos las líneas de Felipe Espinosa Diaz, nuestro primer columnista.

Otra vergüenza futbolística, justo en nuestro aniversario: 94 o 110 años… ¿Qué es la U hoy?

Lo de Everton fue una hecatombe, unos palitroques en la cancha, un planteo mezquino, etc. El duelo, complicado como tal, se hizo abordable por la mala expulsión de Álvaro Madrid. Era la réplica de Antofagasta. Pero no. Segundo tiempo y unos fantasmas, sombra diluyente del encuentro pasado, un penal estúpido de un jugador desaparecido y sin envergadura. Waterman nos vacunó y eso fue. Pitazo final, al carajo todo. La hinchada pide sus cabezas.

Pero hagamos un “mea culpa”, justificado dado nuestra exaltación y visual resultadista: Le ganas a Unión Española por suerte y una genialidad, vences a Santiago Wanderers, colista, encerrados en el arco y un salvador Rocky, y derrotas a los pumas sólo porque tuvimos uno más, y Larrivey las embocó.

El ánimo y exitismo del hincha azul encumbro al equipo, pero cegó la realidad. Yo mismo decía en Twitter: ganamos, pero este equipo no juega… FUERA DUDAMEL, QUE SE VAYA. Eso paso ayer: nos creímos el cuento de la victoria, que Everton era irregular y venía con tres bajas. Realmente una vergüenza. Los improperios no bastaron, la furia asomó la cara, rompimos platos, quemamos la TV.

El amanecer frío, te conectas para trabajar y se ríen de nosotros, un asco de equipo, el cuerpo técnico una mierda, igual o más que los dirigentes. Y Dudamel se manda frases insólitas que rayan en la locura absoluta. Ni hablar del PF, recitando poesía en Twitter cuando debe preparar bien, BIEN, a los jugadores.

Nos equivocamos los hinchas, la culpa no fue de ellos sino de nosotros, con el buenísimo que nos caracteriza, siempre jugamos mal, pero dos partidos buenos nos hicieron creer en una falsa esperanza, que jamás existió y nunca prevaleció. Y ahora, tampoco prevalecerá.

Finalizo: ¿Cómo decir a tus hijos, a tu mentor, a tu novia, a ídolos del pasado y presente, a las generaciones futuras, al que está por nacer, al que sueña y cree, y a quién confía en la U, que esto es real, la peor de las pesadillas, el puñal en el corazón, el hachazo en la cabeza?

1 comentario

  1. Refleja el sentir y el dolor de la derrota, porque no juega a nada este equipo dirigido por este pseudo entrenador, al parecer le regalaron el título de entrenador, Dios quiera que los dirigentes abran los ojos y lo echen antes que caigamos en zona de descenso.

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