Crisis de abonados: ¿Cuánto pagarías por ver a la U?

Bien es sabido que la U vivirá otro año complicado, con refuerzos, un nuevo DT, y una dirigencia que apenas sabe lo que hace. Pero nada hacia presagiar los absurdamente caros precios que tendríamos por ver a la U en “su” cancha.

Universidad de Chile, junto a los otros 15 equipos del torneo, volvió a la disputa por lograr alguna cosa en el campeonato nacional. Si bien el comienzo ha sido desastroso, porque se sabe como es iniciar con nuevos jugadores y otro nuevo entrenador, la cosa es que todos los años el panorama cambia y se volatiza, porque, digámoslo claramente, la U ya no es la de antes. Por el contrario, es un ir y venir de cosas buenas y malas, marea alta y baja.

Pero este año, hubo un condimento muy particular a esta ensalada mixta. Una ensalada de la cuál no sabemos que sabor tendrá, pero que nos podría pillar con algo muy extraño. Y eso extraño está pasando, y es aterrador, sobre todo para nuestro bolsillo y las cuentas mismas: El absurdo y elevado precio de las entradas y abonos para ver a la U.

En los últimos años, con la venia de la tenebrosa pandemia que impactó (y aún sigue) en el mundo, más la crisis social que dividió al país, sumado a la crisis económica global y otros tantos problemas del orbe, el mundo deportivo igual sucumbió ante la inflación de precios. El fútbol fue uno de ellos, y aunque igual sus precios son accesibles para varios, algunos clubes, sino muchos, han puesto precios realmente “descarados” a la hora que sus hinchas puedan ver un partido de su escuadra. Entre esos, nuestra amada Universidad de Chile. Y es que ya no es sorpresa para casi todos, el alto precio que tienen sus entradas, pues es pan de cada torneo saber cuanto cobrarán por una entrada. Pero este año se fueron al chancho.

Más de cien mil pesos llegaría a desembolsar el fanático más acérrimo del elenco azul por ver a la U en la mejor ubicación de tal estadio, lo cuál es una barbarie. Peor aún, los precios para ser abonado subieron más de un 50% el último año. Sumado a que la U no tiene definida una localía en Santiago, capital del país, donde el elenco universitario hace de local, pusieron un serio aprieto a hinchas y amantes del fútbol en líos económicos tremendos. Sin mucho cálculo, véalo usted. Este fin de semana, la U juega contra Magallanes (ambos son elencos capitalinos), de local, nada menos que en La Serena, a más de 470 kilómetros del centro gubernamental del país, en una región donde la mayoría son hinchas de los equipos de esa ciudad o su contrapartida coquimbana. Suponga una entrada de más de veinte mil pesos para ver a la U, y a eso le suma cincuenta mil en gastos de traslado más comida. Sólo por ver al romántico viajero, usted gastará entre setenta y ochenta mil pesos. ¡Es absurdo!

¿Y que dice la concesionaria al respecto? ¡Nada! Azul Azul no desea inmiscuirse o generar más polémica, pues sabe que si o si habrá hinchas que comprarán o se abonarán, todo sea por ver al equipo de sus amores. Y es que el fanático del bulla es tan pasional que, sea el precio que sea, asiste, viaja, hace lo imposible por estar ahí, viendo a la U ganar o perder. El romántico viajero, más que nunca, la realidad hoy: Sin localía clara ¿Dónde se jugará?

Pellegrino está con la soga al cuello, necesita imperiosamente ganar, sumar de a 3, pero más importante, mostrar algo con el equipo, hacer que las figuras sean figuras, y los jóvenes ayuden a empujar a la U hacia la senda de la victoria. Hasta ahora, sólo chispazos y suerte. Pero el tiempo se agota, igual que el bolsillo de los azules, que con estos exorbitantes y elevados precios, vieron una caída en la cantidad de abonados, algo que preocupa en las arcas del cuadro laico. ¿Será que estos valores son para financiar el prometedor estadio de la U, ese que siempre suena a inicios de año, pero que al final se diluye, se cumplirá por fin? El tiempo dictará sentencia, el golpe de realidad lo veremos más temprano que tarde. La pregunta entonces ¿Cuánto pagarías por ver a la U? Yo, ni loco con estos precios.

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