Humos de la U: ¿Qué nos deparará el 2023?

Universidad de Chile se alista, con fichajes, nuevo DT, y moderna estructura gerencial, para afrontar el próximo año con sed y hambre de gloria, y de lograr un presente mejor ¿Podrá hacerlo? Hay voces que cuestionan, hay gritos de esperanza, se ven lamentos dubitativos.

Mauricio Pellegrino, trasandino, cruzó la cordillera para aceptar el proyecto que la U le ofreció. Tentador sonó, ya que sus actividades partieron de inmediato. El hincha azul, para varias, creyó muy bien la llegada del entrenador, que comenzó analizando a los jugadores y canteranos del club, y haciendo lo que a varios les gusta y a otros no: Deshacerse de toda esa horrenda camada de futbolistas que no dio el ancho ni la tecla en el torneo pasado. Una fuerza inexpugnable que barrió desde lo más bajo hasta el tope de talento: En la U estarán los que quieran estar, el resto puede irse. Y así ha sido, el equipo va tomando forma de la mano de los ayudantes del argentino, además que preparadores físicos que han cesado, y otros aspectos a cubrir muy importantes en el equipo. A eso, le sumamos las decisiones conjuntas entre Clark, Mayo y el mismo Pellegrino, para tomar las riendas de un plantel que no puede volver a vivir lo de los últimos 2 años. El fantasma del descenso no puede regresar.

Pero ante tal toma de decisiones, efecto inmediato de una agenda apretada y dura como nunca en la U, con torneos amistosos pronto a iniciarse, y un torneo que será sumamente corto en términos de distancia y regiones por visitar, se alista un cuadro que buscará salir del estatus que hoy tiene, y se adentrará en riesgos que busquen un torneo internacional. Y así también la rama femenina, que este año tampoco consiguió título alguno, perdiendo de forma horripilante ante el cuadro albo, en la final en Viña del Mar, por un horrendo pero doloroso 1-0. Marcador cruel para un equipo que nos dio alegrías y supo batallar en el plano internacional, donde familias e hinchas más amenos disfrutaron de las locuras azules, con jugadoras que se marchan sin saber el destino aún, y otras que se consagran como titulares. Frente a ello, la pregunta es crucial ¿Qué nos deparará el 2023, será un glorioso año azul?

Por el lado masculino, según varios hinchas, han llegado refuerzos ad hoc a las solicitudes del estratega albiceleste, quien no escatimó en decir que necesitaría alrededor de ocho o, quien sabe, más refuerzos. Hasta la emisión de esta nota, han llegado cinco, que podrían ser seis si Cristopher Toselli toca el pórtico azul, si es que acepta. Y decimos acepta, porque después de lo sucedido con Zaldivia y su fichaje por la U, los hinchas no se hicieron esperar, manifestando su rabia y enojo contra Azul Azul y el centro de entrenamiento. Además, Nico Guerra volvía a casa, generando una mezcla agridulce en otros tantos fanáticos. Cosas que cuestionan el manejo mediático que hace la institución en lo deportivo, dan a entender que buscaron desviar la atención para conseguir fichajes baratos, o quizás buscaban jugadores con experiencia, o tal vez, el misterio de quien contrata y quien realmente toma decisiones, siempre que se concreten ¿Alguien sabe quién manda en la U, desde donde la dirigen? Una duda muy válida, sea en la rama masculina, como también la femenina, el futsal, etcétera.

Por el lado femenino, las cosas fueron lo de siempre. Un equipo que alegraba a sus hinchas, iniciando con victoria un campeonato que, al día de hoy, se va a empeorar drásticamente, pues la ANFP parece privilegiar la idea de salvaguardar dineros y economizar en cualquier ámbito, aún si el juicio arbitral o las decisiones del colegiado no son las adecuadas (de eso, si que sabemos bien). Un cuadro que en vísperas de la Libertadores anual, se vio forzada a contratar alguien en el pórtico, Naty Campos no jugaría por una lesión en su muñeca. Al mismo tiempo, la U se reforzaba en el medio con Gabriela Huertas, desde Colombia para la U, no obstante, no sería tan gravitante como se esperaba. Y fue allí que salió la figura de una zaguera, una compañera de una gran goleadora como Rebeca Fernández, una tal María Martínez Vecca, que son su temple, lucha incansable, quites y salidas elegantes, cautivó a muchos hinchas. La U llegaba a la final de un torneo nuevamente, pero para desgracia de nosotros, la copa no se pudo levantar, fue el cuadro albo, que supo jugar una final ante la presión de la fanaticada laica, que viajo temprano para repletar el Sausalito, para terminar llorando pero cantando con emoción y fuerza ante las jugadoras, cabizbajas después de la derrota consumada, decisiones arbitrales dudosas pero, en el fondo, un partido mal jugado. 

¿Qué viene para 2023? En el masculino: Conseguir puestos de clasificación para alguna copa internacional, lograr romper una racha de malos finales de torneo, ganar los clásicos (sea cual sea), mantener el físico y rendimiento de los jugadores, y generar confianza entre los jugadores, así la U podrá mejorar económicamente su situación. En el femenino: Intentar volver a la gloria campeonado, volver a copa Libertadores e intentar ganarla, algo que sólo un equipo de blanco ha logrado, y ver si rejuvenecemos la máquina azul o la mantenemos. El futsal: Conseguir un recinto fijo para los azules de local y ayudar en la indumentaria del equipo, apoyar a las familias y facilitar el entrenamiento de los chicos que llevan a la U en el pecho. Y así más, el chuncho debe encamarse hacia el éxito, no huir de él, porque miedoso o no, el emblema no se tranza, guerras habrás pero los valientes las confrontan. Como diría Sábato: Sólo aquellos capaces de encarnar la utopía, serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuando de identidad haya perdido la U. Feliz navidad y próspero año nuevo.

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