Semana Roggeiro: Clásico, gerente y renovaciones

Celebradas fiestas patrias, entramos en tierra derecha: Superclásico, la llegada del nuevo gerente, y las renovaciones a la vuelta de la esquina. Septiembre y el mes más duro de la U.

En un comienzo se cantaba feliz, al anunciarse que Lorenzo Reyes y Junior Fernández volvían a la U, en un momento complejo económica y deportivamente (por más que estemos arriba en la tabla). Luego, sólo nos llego el hombre del triplete ante Colo Colo, pero asegurábamos a un venezolano, que con dicha o frustración, estará disponible a finales de año debido a una rebelde lesión. No obstante, el final de mes para la U será duro, tan duro como ese asado que se te pasa en la parrilla y que tienes que comerlo igual, sino, eres poco patriota.

Colo Colo en el horizonte, un rival que es líder (indiscutible no tanto), que presiona a su contendiente tanto por el medio como por las bandas, un Iván Morales goleador, Leonardo Gil que es el mejor y la zaga menos batida hoy. Será un hueso más que duro de roer, el peso específico de no ganar hace 8 años un superclásico, si hasta los albos se pueden burlar de nosotros al decirle sólo un partido. De clásico, creo que sólo hasta el 2000. Y en la semana, el miércoles más precisamente, contra Santiago Wanderers. Ojo como llega el equipo del puerto: 2 victorias seguidas, con un alza que puede ser verdad o mentira, lo cierto es que los caturros ya no son los de hace algunas fechas atrás. El cuchillo en la boca, siempre así.

Y bueno, Luis Roggiero llega este martes 21, un día antes que termine el invierno y comience la primavera, una que ojalá no produzca alergias en las billeteras azules, donde podamos ver por las siguientes temporadas a Larrivey, Arias, y algunos otros. Pero hay algo más importante: queremos ver a la cantera, a los juveniles que Valencia pide y que pone, a esos que han mostrado carácter, talento, luchar por el puesto. Assadi, Lobos, Morales, etc. La duda es si Luis tiene capacidades técnicas también y buscar al DT adecuado para la U. El tiempo, la estrategia y el sentimiento por los colores, le darán la razón al nuevo gerente.

Espero que su ajiaco sepa delicioso, que la ensalada que está comiendo ahora le sepa a gloria cuando baje esos kilos, y del vino ni hablar, hay reservar para el 18 chico. Por ahora, que el nuevo gerente imponga respecto, haga su trabajo, y los demás le obedezcan. La clase de directivos que vendrán, deberán amar a la U, en ánforas azules y de cálida emoción.

Por Felipe Espinosa Diaz

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